Pequeños tips para diálogos
Un tema complicado cuando comenzamos a escribir por primera vez son los diálogos. Antes de ponerme a escribir mi primera novela, me decía con frecuencia: creo que puedo narrar, pero no tengo ni idea de cómo afrontar las conversaciones. Pues bien, por desgracia no puedo ayudarte a crear los temas de conversación; para eso tendrás que echarle imaginación, pero sí puedo darte un par de consejos para que los diálogos sean más nítidos y fluidos.
Vocabulario y variedad.
Cuando los personajes hablaban, me di cuenta de que utilizaba demasiado la palabra «dijo». Imagino que os habrá pasado a muchos de vosotros, sobre todo si no tenéis una base en escribir textos o relatos. Os pongo un ejemplo:
– ¿Hola, cómo estás? -dijo Miguel.
– ¿Bien, y tú? -dijo Carlos.
– Pues aquí vamos, paseando. Hacía tiempo que no te veía, y mira que te lo propuse varias veces -dijo Miguel.
– Sí… lo siento. Es que últimamente tengo mucho lio -dijo Carlos.
Esto es un error muy habitual y tiene que ser de los primeros en corregirse. Podemos aprovechar para ser más específicos con las acciones de los personajes y enriquecer y ampliar el vocabulario de nuestra obra. Una buena forma podría ser así:
– ¿Hola, cómo estás? -saludó Miguel.
– ¿Bien, y tú? -contestó Carlos.
– Pues aquí vamos, paseando. Hacía tiempo que no te veía, y mira que te lo propuse varias veces -le reprochó Miguel.
– Sí… lo siento. Es que últimamente tengo mucho lio -se excusó Carlos.
Si ves que no sabes qué palabra utilizar, siempre puedes buscar por internet; hay muchas páginas que te ayudarán.

Fluidez
Cuando estamos escribiendo una conversación entre dos personas, si queremos mejorar la fluidez es recomendable no añadir constantemente acotaciones. Un ejemplo: - Hola, Miguel -saludó Carlos. - Hola. - ¿Te llegó el pedido? - Sí, llegó la semana pasada. - ¡Estupendo! Observa cómo aquí no añadimos acotaciones después de las frases, ya que se entiende que primero habla Carlos, luego Miguel, y así sucesivamente. De esta manera mejoramos la fluidez narrativa. Esto no se aplica cuando queremos especificar el tono del personaje o si hace algún gesto.

Diálogos de más de dos personas
Seguro que te habrá pasado alguna vez que estás leyendo un libro en el que hay una conversación con varios personajes y no te enteras de quién dice cada cosa. Esto es algo que, cuando sucede, es realmente frustrante. Por lo tanto, no aplicaríamos el punto anterior a conversaciones en las que participen más de dos personajes (a no ser que sea muy evidente quién dice la frase en cuestión).

